Ana y Mia, Recuperacion

Apoyo a aquellas personas que padecen un trastorno de alimentación y se están esforzando en salir adelante

Últimos temas

» las invito a mi espacio
Lun Feb 07, 2011 8:55 am por naye

» Veniros para MI FRIO INVIERNOm alli no dejaremos que os sintáis solas
Dom Ago 22, 2010 10:20 pm por mifrioinvierno

» libro parte 2
Miér Ago 11, 2010 11:15 am por naye

» mi libro
Dom Ago 08, 2010 9:36 pm por naye

» me siento triste
Dom Ago 08, 2010 9:04 pm por naye

» estoy hartaaaaaaaaaaaaaaaa
Jue Jul 22, 2010 3:31 am por naye

» reflexion de mis tratmientos fallidos y una cancion
Jue Jun 24, 2010 3:26 am por naye

» me siento humillada
Mar Jun 15, 2010 1:26 am por naye

» ojala que les ayude esta en youtube
Sáb Jun 12, 2010 1:06 am por Try

¿Quién está en línea?

En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno


[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 42 el Dom Ago 30, 2015 11:32 pm.


    EL PAQUETE DE GALLETAS

    Comparte

    Admin
    Admin

    Mensajes : 126
    Fecha de inscripción : 22/12/2008

    EL PAQUETE DE GALLETAS

    Mensaje por Admin el Miér Dic 24, 2008 8:09 am

    El Paquete de Galletas: sobre la generosidad


    Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación le informaron que el tren en el que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua para pasar el tiempo. Buscó un banco en el anden central y se sentó preparada para la espera. Mientras hojeaba su revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. Imprevistamente, la señora observó cómo aquel muchacho, sin decir una sola palabra, estiraba la mano, agarraba el paquete de galletas, lo abría y comenzaba a comerlas, una a una, despreocupadamente. La mujer se molestó por esto, no quería ser grosera, pero tampoco dejar pasar aquella situación o hacer como que nada estaba pasando.


    Así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete y sacó una galleta, la exhibió frente al joven y se la comió mirándolo fijamente a los ojos. Como respuesta, el joven tomó otra galleta y mirándola la puso en su boca y sonrió. La señora ya enojada, tomó una nueva galleta y, con ostensibles señales de fastidio, volvió a comer otra, manteniendo de nuevo la mirada en el muchacho.


    El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta. La señora cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, la señora se dió cuenta de que en el paquete sólo quedaba la última galleta. "-No podrá ser tan descarado", pensó mientras miraba alternativamente al joven y al paquete de galletas. Con calma el joven alargó la mano, tomó la última galleta, y con mucha suavidad, la partió exactamente por la mitad. Así, con un gesto amoroso, ofreció la mitad de la última galleta a su compañera de banco. ¡Gracias! - dijo la mujer tomando con rudeza aquella mitad. De nada - contestó el joven sonriendo suavemente mientras comía su mitad.


    Entonces el tren anunció su partida... La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Al arrancar, desde la ventanilla de su asiento vio al muchacho todavía sentado en el anden y pensó: "¡Que insolente, que mal educado, que ser de nuestro mundo!". Sin dejar de mirar con resentimiento al joven, sintió la boca reseca por el disgusto que aquella situación le había provocado. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó totalmente sorprendida cuando encontró, dentro de su cartera, su paquete de galletas intacto.

      Fecha y hora actual: Jue Dic 14, 2017 11:25 am